Delicia vuelve a casa tras ser operada con éxito

Conocimos a Delicia hace dos años, durante uno de nuestros viajes a Burundi. Su caso nos conmovió profundamente: sufría un encefalocele, un defecto congénito craneoencefálico que ponía en grave riesgo su salud y su vida. Una condición que, por la falta de recursos y de especialistas en neurocirugía en Burundi, no podía ser tratada localmente.

 

Ante esta situación, desde Fundación Kyriku decidimos actuar. Así nació un proyecto que ha unido a médicos, voluntarios, instituciones y personas solidarias en torno a un único objetivo: darle a Delicia la oportunidad de vivir con normalidad.

 

Gracias a la colaboración con el Hospital Ruber Internacional en Madrid y al esfuerzo de nuestro equipo médico y logístico, conseguimos trasladar a Delicia a España. Aquí fue intervenida con éxito por un equipo especializado, y tras una recuperación de varias semanas, recibió el alta médica.

 

Durante su estancia en Madrid, Delicia no solo recibió cuidados médicos: también recibió cariño, sonrisas, juegos y atención constante por parte del equipo de la Fundación y de muchas personas que se volcaron con ella. Su paso por España nos ha dejado huella a todos.

 

Ahora, Delicia ya está de vuelta en Burundi, recuperada, feliz y lista para reencontrarse con su familia y comenzar una nueva etapa en su vida, libre de peligro y con un futuro por delante.

 

Este proyecto ha sido posible gracias al compromiso de muchas personas. Y demuestra que la cooperación sanitaria no es solo una idea, sino una realidad que transforma vidas. Desde la Fundación Kyriku, seguiremos trabajando con la misma ilusión y entrega para que más historias como la de Delicia puedan hacerse realidad.